José María Aznar nos tiene muy acostumbrados a sentir vergüenza ajena. Sabíamos que a él le gusta la mujer mujer:

"A mí me gusta que la mujer sea mujer, mujer." (Retratos íntimos, 1996)

Recordamos que durante un mitin en Sevilla (22-5-2003) una militante del PP le gritó:

¡Con todo lo chiquitito que es usted, tiene los cojones muy bien puestos!

A lo que Aznar respondió:

Tómate lo que quieras. Si alguien tiene un metro por ahí se lo prestáis, y si me quiere medir a ver cómo ando de medidas...

Personalmente, lo que más gracia me hace es lo de tómate lo que quieras. Ramalazos curiosos de viejo verde.
Ahora hemos podido ver esto en televisión.
¿Justifica su pésimo sentido del humor estas actitudes machistas, tan evidentemente arraigadas en su pensamiento?

¿Pensamiento?

Agradecimiento: Pasaba por allí.