Rajoy intuye que el gobierno ya está negociando con Batasuna. La rigurosidad y solidez argumental del candidato a la presidencia del gobierno español darían risa si el asunto no fuera tan serio.

Lo decíamos ayer: Cuando un personaje tan mediocre como Rajoy se empeña en estar todos los días delante de un micrófono al dictado de terceros, se corre el riesgo de decir cada día una estupidez mayor.

Ahora los argumentos de la desleal oposición son intuiciones.

Según la tesis del PP, reunirse con Batasuna es un delito. Por eso, según parece -y sólo por eso, según parece- Ibarretxe declaró ayer ante los jueces como imputado. Si Rajoy tiene alguna certeza, que lo denuncie. Y si son sólo intuiciones, que por responsabilidad se calle. Salvo que quiera ser la bruja Lola de la política española.

Aunque, la verdad sea dicha, nunca he oído a la bruja Lola decir tantas tonterías como al candidato Rajoy.