Exactamente a las 12.47 horas. Y he vuelto especialmente contento. Primero porque he ejercido mi derecho al voto, que es un derecho al que no deberíamos renunciar.

Pero, sobre todo, he vuelto especialmente feliz porque en todos los años que llevo votando (referendums elecciones locales, autonómicas, generales, europeas...) y ya son muchos, es la primera vez que meto personalmente mis papeletas en las urnas.

Es costumbre (no sé si norma) que el elector entregue los sobres con las papeletas al presidente de la mesa, y éste las introduce en la urna en presencia del votante. Al menos en mi colegio electoral siempre ha sido así, y no sólo en mi mesa. ¿Es así en todos los sitios?

De hecho, hoy me he fijado y efectivamente, mi mesa era la única en la que los electores teníamos la oportunidad de hacer ese gesto.

Puede parecer una tontería. Pero me ha hecho ilusión, a mi edad, qué quieren que les diga.