Esperanza Aguirre se había referido a la detención de militantes del PP por un intento de agresión a José Bono con estas palabras: "Esto es ya la Gestapo".

La Audiencia Provincial de Madrid condenó a tres policías a penas que suman trece años y medio de prisión por los delitos de detención ilegal, falsedad de documento público y coacciones en relación con el arresto de dos militantes del PP que acudieron a la manifestación convocada por la AVT en enero de 2005, en la que el entonces ministro de Defensa, José Bono, fue agredido.

Ahora, la Sala Segunda del Tribunal Supremo ha acordado anular la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid.

El alto tribunal ha anulado todos los delitos en los que se basaba la condena, como solicitaba la Abogacía del Estado, que ejerció la defensa de los policías.

Los Servicios Jurídicos del Estado afirmaban que "no hubo detención, de haberla, estaba justificada, y de no estarlo, no había elemento subjetivo" que sustente la ilegalidad de la detención.

No pretendamos que nadie pida perdón por tanta mentira. Nos bastaría con que se tragaran sus palabras y en su fuero interno reconocieran su vesania.

Pero, ya lo sé: ni eso.

El Partido Popular, ahora, guarda silencio. Ahora.