En el debate sobre el estado de la nación, Zapatero anuncia sorpresivamente que cada niño que nazca en España vendrá con 2500 euros bajo el brazo. Se acabó la barra de pan.
Antes de esperar la concreción de la medida y sus detalles, los obispos españoles, a través de su portavoz Cañizares, ya han dicho que no les gusta. Vaya novedad, siendo una idea del gobierno del Mal.
Los medios de comunicación -todos- se han encargado de airear bien lo de Cañizares. Ahora yo espero que con la misma devoción se haga pública la opinión del colegio de arquitectos, la del colegio de representantes de comercio o la opinión de la asociación de caza y pesca de mi provincia. Las opiniones de éstos me parecen mucho más interesantes que la de los obispos.
Porque no creo que los obispos quisieran poder gestionar esos 2500 euros por cabeza de cristiano bebé. ...No... ¡Cómo se puede pensar algo así!

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