Según lo dispuesto en la actual Ley Orgánica de Educación (LOE), durante el próximo curso 2007-2008 existirá una nueva asignatura: "Educación para la Ciudadanía y los derechos humanos".
Como su propio nombre indica, el propósito de esta disciplina es trasladar a los chicos y chicas de Primaria y Secundaria los valores cívicos básicos que les permitan crecer como ciudadanos del mundo.
Un principio del arte de la educación, que en particular debían tener presente los hombres que hacen sus planes, es que no se debe educar a los niños conforme al presente, sino conforme a un estado mejor, posible en lo futuro, de la especie humana; es decir, conforme a la idea de humanidad y de su completo destino. I. Kant, «Introducción», Pedagogía.
Existen dos principales instituciones educativas: la familia y la escuela. Las dos deben complementarse para que cada una llegue a donde no llega la otra, porque educar es más que instruir: educar es humanizar.
Hoy, aterrorizados por la idea de que en los colegios se imparta esa asignatura llamada "Educación para la ciudadanía y los derechos humanos", algunas personas reclaman la objeción de conciencia (?) basándose en que los valores deben enseñarse dentro del ámbito familiar.
La mismísima Ana Botella, que se hace un lío con las peras y las manzanas, ha dicho recientemente en Telemadrid: "Para transmitir valores y adoctrinamientos, yo, padre, quiero elegir la educación de mis hijos. En el colegio que les enseñen historia, geografía, el idioma, el español, incluso inglés". Y la que se creyó primera dama lo dice con esa chulería, ignorancia y prepotencia tan característica de la familia Aznar.
Después de llenar la escuela de asuntos que se hacen con mamá y papá, la educación vial (como si los niños viajaran en el coche de su maestra), educación bucodental, educación para la salud, para el consumo..., resulta que los valores deben enseñarse en el hogar.
¿Saben que hay padres-abuelos que dicen públicamente que para qué se van a respetar las normas de tráfico y que le dejen beber lo que quiera?
Sí. Hay padres que no saben decirle a su hijo que en el autobús hay que ceder el asiento a las personas mayores, que las papeleras están para ser usadas y que no se dan gritos en el supermercado cuando no se le da un capricho... ¿Estos padres van a educar en valores como la solidaridad, el compromiso con la sociedad, el respeto a los demás, el enriquecimiento con la diferencia, los derechos humanos para todos -incluso para los demás-...?
¿Qué valores ha recibido en su familia esa gentuza cuyo único argumento válido para su discrepancia es "puto rojo de mierda maricón"? ¿Cuándo en su casa le hablaron de respeto, de tolerancia, de convivencia, de diálogo, de democracia?
¿Cómo educamos en valores a los niños cuyos padres no saben, no pueden o no quieren? ¿Podemos permitir que unos padres racistas, xenófobos, homófobos, violentos (que los hay) eduquen a sus hijos sin que éstos tengan la posibilidad de reconocer otros comportamientos y otras formas de ver la vida?
Los niños no son propiedad del Estado, por supuesto. Pero tampoco son propiedad de sus padres. Los niños no son un proyecto en el que ver reflejadas las propias frustraciones y pretender soslayarlas. Los niños son su propio proyecto, y deben recibir (sí, también del Estado) todo lo necesario para crecer libres, independientes y formados humana e intelectualmente de manera integral.
En el fondo, esto es lo que gente como Botella de Aznar no quiere.
14 jul 2007 | 12:16 AM
Pobres horizontes políticos tienen cunado tienen que lanzarse a la batalla de las Termópilas por una simple asignatura.
14 jul 2007 | 12:17 PM
Completamente de acuerdo con tu argumentación. Si bién l@s niñ@s no son propiedad del estado, si és la administración pública la que tiene la obligción consttucional de educar de forma igualitaria i grtuita a todos los miembros de la sociedad, aunque sus padres sean fervorosamente pratidarios del analfabetismo.
21 jul 2007 | 08:07 PM
Es curioso observar como tu artículo, cargado de demagogia, derrocha toda aquello que tú, precisamente, criticas. Por ejemplo: El párrafo que comienza con " ¿Qué valores ha recibido en su familia esa gentuza cuyo único argumento válido para..." y lo acompañas con una foto de gente con una antigua bandera española, del Régimen. El párrafo que comienza con " Sí. Hay padres que no saben decirle a su hijo que en el autobús hay que ceder el asiento a las personas mayores, que las papeleras están..." lo acompañas con una foto de Aznar, portando una botella de vino. ¡ Hasta te permites el sarcasmo ! Bien, pues habré de decirte que es triste leer tu apología. Y es triste porque, como bien citas en tu artículo, se ve que tus padres no han sabido, no han podido o no han querido educarte en los valores. Y, por encima de todo, tu artículo denota que tus padres han sido lo suficientemente racistas, xenófobos, homófobos y violentos como para que no te hayan dado la posibilidad de reconocer otros comportamientos y otras formas de ver la vida. Es triste, sí. Es triste. Muchach@, antes de mirar la paja en el ojo ajeno, quítate la viga del tuyo.
22 jul 2007 | 02:20 AM
Debo dar las gracias a Raúl por su comentario, porque, aun en la discrepancia, al menos argumenta y no se dedica sólo a insultar. Finalmente, su comentario viene a darme la razón: es necesaria una asignatura para la educación ciudadana, para que mis hijos -también ellos- tengan una visión más objetiva de la realidad.
Pasaré por alto su referencia a mis progenitores. Le molestan a Raúl las imágenes que ilustran el artículo.
En la primera imagen se ve a un señor que, en el contexto de una crítica a las campañas de la DGT para prevenir accidentes de tráfico, dijo públicamente y sin vergüenza: "Quién es usted para decirme las copas que debo beber". Este señor del bigote y la botella es, sencillamente, un irresponsable. Y sus nietos están viendo al abuelito que dice "Quién es usted para decirme las copas que debo beber". ¿Apología? Quién. La del bigote y la botella sobre el alcohol y la carretera.
La otra imagen es todavía más evidente. El Estado tiene el derecho y la obligación de educar en valores democráticos. Una familia que se pavonea y que hace ostentación de símbolos claramente antidemocráticos e inconstitucionales, está incapacitada para educar a sus hijos en valores. A lo mejor sabe educarlos muy bien en gastronomía, pero no en valores.
Aun así, Raúl se queda más en las imágenes que en el fondo del artículo. Sí, porque estamos de acuerdo. Mi artículo y su crítica evidencian que es necesaria una educación para la ciudadanía.
Pero, no obstante, no le permito -por ser falso- lo que dice acerca de "racistas, xenófobos, homófobos y violentos". Salvo que me diga exactamente en qué línea, frase o palabra hay el más mínimo atisbo de racismo, xenofobia, homofobia o violencia. Hasta que encuentre algo de eso, permítame Raúl, que diga que es usted un mentiroso y un sinvergüenza.
5 mar 2008 | 07:22 AM
afortunadamente en el tribunal de andalucia ya se ha reconocido el derecho a objetar.. lo que impedira la violacion de derechos fundamentales..
5 mar 2008 | 05:36 PM
Sea: El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dado la razón a unos padres que objetaban sobre esta asignatura. Me habría gustado saber tu opinión cuando el Tribunal Superior de Justicia de Asturias hace tan sólo unos días rechazó que exista derecho de objeción de conciencia para oponerse a cursar la asignatura de Educación para la Ciudadanía en los siete primeros recursos que ha resuelto, presentados por padres de alumnos (ver noticia)
Pero, personalmente, me llama mucho la atención que seguidores del PP se hayan hecho eco tan pronto y con tanta difusión de la resolución andaluza y hayan obviado o despreciado la asturiana.
Un saludo.
5 mar 2008 | 09:14 PM
la asturiana ha te refieres a esa sentencia donde los jueces admitian desconocer el contenido de la asignatura...
menudo ejemplo me das
5 mar 2008 | 09:37 PM
Es juego sucio aceptar unas sentencias y no otras buscando para éstas últimas excusas absurdas. Los contenidos básicos de la asignatura "Educación para la ciudadanía y los derechos humanos" son conocidos, hasta el punto de que son ya muchas las editoriales que tienen publicados sus textos, en los que desarrollan en mayor o menor medida -en función de la ideología de los centros (lo llaman "ideario")-. Curiosamente fue la Fundación Santa María (Editorial SM) la que publicó el primer libro de texto de la comprometida asignatura. El negocio no entiende de ídearios. Y es un buen texto: lo he leído.
Lo que me sorprende, a pesar de todo, es que si es cierto que unos jueces del tribunal superior de justicia de Asturias desconocían el contenido de la asignatura... ¿cómo sí lo conocían los padres que objetaban?.
¿Conocen los padres del niño que quedará exento de recibir esa asignatura los contenidos que imparte? ¿Los conoce Sea?
¿O simplemente nos movemos por rencores políticos, y al enemigo ni agua?
6 mar 2008 | 07:49 AM
Quien ha dicho que no aceptase la sentencia, ya prejuzgamos, no te han enseñado que eso esta mal.
solo he querido hacer notar, que la sentencia asturiana desde mi humilde opinion comete algunos fallos, que creo que tiene,y que cuando esto se encargue el supremo lo que veremos en que queda lo que tu llamas "excusa absurda"
pero asi inicialmente desde mi humilde saber considero superior la argumentacion andaza , si quieres te digo otros motivos pero vamos, vemos que tampoco argumentas mucho a favor de la argumentacion asturiana.
o acaso esta mal ¿hacer una comparativa de ambas sentencias?
Por lo ultimo te dire, que unos padres preocupados por sus hijos, tanto para meterse en juicios, sabiendo que bueno, meterse en juicios rara vez es agradable, y sabiendo que habra gente que les mire mal(fijate que democratas que son algunos que por no opinar como ellos ya les miran mal) , por luchar por lo que consideran un derecho legitimo.
Creo que si esos padres preocupados por la educacion de sus hijos han hecho todo eso SI QUE SABEN EL TEMARIO DE LA ASIGNATURA.
yo no se tu. pero desde mi punto de vista.. si puedes evitar juicios.... evitalos. y no creo que solo lo diga yo. si no que algo de vox populi.
El famoso dicho de "mas vale un mal acuerdo que un buen juicio"