Impulsado por el filósofo Fernando Savater y con la reciente incorporación de la eurodiputada Rosa Díez (que ganó su escaño desde las listas del PSOE), un nuevo partido acecha a los españoles todos.

Su objetivo es ser una "alternativa al sistema actual de dos partidos nacionales", según las bases de la plataforma.

Sus promotores son los integrantes del colectivo Basta Ya, que se creó a finales de 1999 en el País Vasco por ciudadanos de varias ideologías para denunciar el terrorismo de ETA y defender las libertades en una España unida. Aquélla era una idea laudable.

Utilizar una plataforma tan sensible a ojos de todos los españoles para crear un nuevo partido político que entre en lid no sólo con PP y PSOE, sino con todos los demás también, me parece menos defendible. Las simpatías que han ido perdiendo por el camino se desmoronan de golpe.

Hace unos días Savater dijo que "mucha gente está aburrida de tener que elegir entre un menú único y es bueno ofrecer otro tipo de plato". Por ahora sólo sabemos del menú que nos preparan él, Díez y otros, política antiterrorista como la del PP, y antinacionalismo visceral como el PP. Savater lo llama "regionalitis aguda".

Carlos Martínez Gorriarán, portavoz de la nueva formación política, ha dicho que "Hay una demanda real de una tercera fuerza política que tenga una manera diferente de hacer política".

Posiblemente esté en lo cierto. Pero sobre las palabras están las ideas. Un conglomerado de personas de ideologías diversas provenientes del PP, del PSOE y de movimientos cívicos supone la desideologización de la política.

Habrá personas que crean que eso es precisamente lo que hace falta, sin darse cuenta de que si se pierden las ideologías se hunde la democracia.

Porque la denostada ideología no es otra cosa que el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc. (Diccionario de la RAE)

Y, aún así, están en su derecho. Naturalmente.

Ahora nos gustaría conocer más platos de su carta. Conocemos su política antiterrorista (la del PP) y a grandes trazos su idea del Estado de las Autonomías (la del PP). Necesitaríamos saber algo sobre aspectos relacionados con la economía, la vivienda, la educación, la cultura, la sanidad... ETA es un grandísimo problema para España. Pero no es el único.

Basta ya de peroratas. Tanto Savater como Díez podían haberse afiliado directamente al PP y dejarse de rodeos.