Sí... son esas cosas a las que La Coctelera nos tiene muy acostumbrados: esos artículos que se publican y desaparecen, y como inocentes volvemos a publicar y siguen sin aparecer. Y, de repente, te encuentras con tu artículo repetido cinco veces. Todo eso después de intentar publicar durante más de dos horas y media. Un día y otro. Y se cuelga, se cuelga, se cuelga...

La Coctelera prometió mejorar cuando introdujo los banners publicitarios en la parte superior (yo lo tengo bloqueado hasta que no se cumpla la promesa... y veo que va para largo). Ahora están en asociación con Terra (ver parte inferior de la portada de La Coctelera). Ignoro el alcance de esa asociación, ni soy quién para demandar información al respecto, pero evidentemente no ha servido para mejorar el servicio. La Coctelera sigue dando lo que ya son errores o problemas que van constituyendo poco a poco su seña de identidad. Lamentablemente.


Hay mucha gente que justifica estos problemas y continúan agradeciendo a La Coctelera que nos permita utilizar esta plataforma. No hay más que ver los comentarios al artículo de Novedades en La Coctelera. Yo no tengo nada en contra. Es más, si no me gusta siempre puedo irme a otra.

Pero, por favor, no seamos tan dóciles. La Coctelera, como todos los demás sitios donde se alojan blogs, funciona, precisamente, gracias a los blogs que se publican. Sin nosotros, los que escribimos y contamos mejor o peor nuestras grandezas o miserias, ni La Coctelera ni Blogger ni nadie tendría nada que hacer.

Así que lo único que nos queda es exigir (sí, exigir) que tanto error, tanto fallo sea subsanado con la mayor agilidad y profesionalidad. Precisamente para que nadie diga ¿La Coctelera? Ah, sí, ese sitio que siempre se cuelga. Para que las señas de identidad de La Coctelera sean otras.