Intentarán explicar sus declaraciones. No dijeron lo que se dice que dijeron. Ellos insisten en lo que se quiso decir. Somos tan tontos que no entendemos ni lo que escuchamos con nuestras orejas. Lo malo, para ellos, es que los micrófonos no mienten.

Pero tratándose de Arias Cañete, estén tranquilos. No son ustedes los tontos.

"Alguien que para hacerse una mamografía en Ecuador tiene que pagar el sueldo de nueve meses, viene aquí y tarda un cuarto de hora".

Sus dos cojones que harían que el Plan Hidrológico fuera un paseo militar, no le impiden ser un racista, xenófobo y machista.

Olvida intencionadamente Cañete que esa mujer ecuatoriana acude a un centro asistencial a hacerse una mamografía porque, como cotizadora de la Seguridad Social española, tiene pleno derecho a ello.

Pero lo más divertido de su asquerosa diatriba es que reconoce que el sistema sanitario español es tan eficaz que hace mamografías en un cuarto de hora.

¿Ven qué pocas luces iluminan al PP? ¿De verdad esta gente puede gobernar España?

Cañete añora los viejos tiempos:

"Aquellos camareros que teníamos, que les pedíamos un cortado, una tostada con crema, una con manteca colorada, de cerdo, una de boquerones en vinagre y te lo traía todo con una enorme eficacia".

Sí, Cañete, aquellos camareros que chasqueabas los dedos y le decías "Eh, tú!", o chistabas ("¡Chis-chis, niño! ¡Pon unos boquerones, majo!"), y les dejabas dos duros de propina. Y el muy desagradecido camarero profesional español un buen día dejó de atender a tanto hijo de puta que se acoda en la barra de un bar a chasquear, chistar y humillar. Y vinieron los inmigrantes a cubrir el hueco.

Para Cañete no tiene mérito ni poderío chistar a un sudaca.

"Hemos hecho un esfuerzo de acogida a inmigrantes que han sido positivos para el crecimiento económico, de baja calidad, cierto es, pero crecimiento económico."

Y ahora díganme: ¿Qué calidad económica, política, social, cultural, intelectual, humana... posee Arias Cañete? Mi opinión: Nula.