Si Rajoy gana las elecciones, la asociación política que preside Alcaraz dejará de salir a la calle a manifestarse contra el gobierno. Volverá, tal vez, a ser una asociación despolitizada, dedicada a defender sólo los intereses de las víctimas del terrorismo.

Pero no sólo eso. Cuando Rajoy tenga la oportunidad de negociar con los terroristas el ansiado fin de la violencia, la aprovechará como han hecho todos y se sentará a dialogar. Lo intentará, como será su responsabilidad y su obligación.

A cuanto ha dicho hasta ahora sabrá darle la vuelta, pues en eso de filibusterismo dialéctico los chicos del PP son maestros.

Habrá una gran diferencia: Alcaraz les apoyará con un cheque en blanco, y enfrente tendrán una oposición leal y responsable que no pondrá palos en las ruedas. Nadie, desde ningún sector, les echará en cara que se sienten con los criminales.

Tal vez sea Rajoy quien finalmente se lleve los laureles de la muerte de ETA. Buitres y gaviotas.

Votemos a Rajoy.