En este blog ya se ha dicho en alguna ocasión que uno de los problemas que tienen los políticos españoles (y nosotros, por tanto) es que hablan, hablan, hablan...

Esta misma noche, Eduardo Zaplana ha afirmado en la cadena Ser: "No lo habremos hecho tan mal cuando hemos ganado votos."

Es cierto.

Apliquemos, por tanto, la regla de tres:

No lo habrá hecho tan mal el gobierno de Zapatero cuando los socialistas han ganado votos y, sobre todo, han ganado las elecciones. No lo habrá hecho tan mal Zapatero.

Zaplana reconoce que tan importante es saber ganar como saber perder. Lo reconoce cuatro años después, y es de agradecer. Más vale tarde que nunca.

Por mi parte, desde el pasado domingo estoy cada día más feliz (políticamente hablando). La noticia de que no tendremos que soportar a Zaplana en la portavocía del PP es una muy buena noticia.

Se va también Acebes... Mejor noticia, si cabe.

Sí, el domingo fue un gran día. Ahora vuelve la esperanza de tener un partido de derechas (¿por qué reniegan de la derecha política, democrática, europea, abierta e insisten en llamarse de centro?).

Un partido de derechas que le dé definitivamente la espalda al pasado oscuro y siniestro que (nunca lo han negado) les ha acompañado desde hace treinta años.

Rajoy es el eslabón que debe romper esa cadena. Y cuando lo haya hecho, debería apartarse para dejar paso a la nueva derecha española, alejada de sotanas y conspiradores mediáticos.

Rajoy hay tenido que perder unas elecciones (otra vez) para darse cuenta de ello.