Cuando ser joven es un mérito.
el 6 jul - 5 comentarios
Decía Homero que la juventud tiene el genio vivo y el juicio débil.
En los últimos tiempos se viene destacando como un gran mérito el hecho de ser joven. Tenemos una portavoz parlamentaria muy joven en el PP, una secretaria de organización jovencísima en el PSOE y la ministra más joven de la historia universal del mundo superguay en el gobierno. Mujeres jóvenes.
Pero la juventud, en sí misma, no es absolutamente nada. Igual que la madurez o la vejez. Consisten unas y otras en ir dejando pasar el tiempo para ir ascendiendo (o descendiendo) en el escalafón. De hecho, ser joven no tiene ningún mérito: todo el mundo ha sido joven, hasta Sarita Montiel. Tampoco es mérito ser mujer: Esperanza Aguirre lo es. No es un mérito tener los ojos verdes como la albahaca, sino saber mirar con ellos, y la visión que ellos tengan del mundo que nos rodea.
En realidad, el mérito sería ser joven con cincuenta y cinco años.
Rousseau decía que la juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.
Presentar como aval para un nuevo cargo de gran responsabilidad la juventud del candidato es una necedad. Por desgracia, estamos en un momento y en un lugar (España, 2008) en el que eso es lo que triunfa: la superficialidad, lo intrascendente, el debate acerca de las corbatas...
No se reseñan los méritos de los candidatos. Posiblemente no hayan tenido tiempo material para lograr muchos.
El mérito es el resultado de las buenas acciones que hacen digna de aprecio a una persona.
La juventud, como la madurez o la vejez, no es una acción (ni buena ni mala), sino un estado -transitorio- del ser humano. La juventud (la madurez o la vejez), por tanto, no es un mérito. Hay quienes opinan que más que con el tiempo, la juventud está relacionada con el estado de ánimo, y entonces sí podría considerarse meritorio.
No estoy escribiendo un alegato contra la juventud, sino contra la fatuidad de quienes piensan que los pocos años sobre la faz de la tierra son un mérito digno de valorarse para ostentar un cargo.



Hola Álex, me encanta el tema que pones,
te dire lo que a mi sale de él,
Es cierto para mi que es un estado la juventud,
y se que la realidad es ser, de verdad joven
pero yo tengo 43 pero mentalmente soy
como decimos por aquí " una maquina"
mi mentalidad es joven me lo digo yo
y me lo dicen,
Para mi la edad son vivencias con lo que lleva a la experiencia, y después a las virtudes.
si eso lo sabes son éxitos en la vida,
y eso nos pone a todos, creo
en cuestión política:
no noto la juventud que hay. en mi opinión, es el peor gobierno que he vivido hasta ahora, en democracia a nivel central y de mas( el alcalde de mi pueblo es de lo peor que he visto en mi vida y en cima sale de nuevo) si se lo que pasa pero este comentario sería largo,
ni jovenes ni viejos, vocación es lo que hay que tener y no dejarse influir por el puñetero dinero, que como no lo montamos es difícil.
(La juventud, como la madurez o la vejez, no es una acción (ni buena ni mala), sino un estado -transitorio- del ser humano. La juventud (la madurez o la vejez), por tanto, no es un mérito. Hay quienes opinan que más que con el tiempo, la juventud está relacionada con el estado de ánimo, y entonces sí podría considerarse meritorio.) esto que dices es de sabio y "el sabio no nace se hace", ( aunque seguro que cuando nació traía en sus genes ya el libro gordo, de sus antepasados) bueno es un resumen de lo mio. me gusto este tema de verdad, felicidades por mi parte, saludos ,chao.
Suscribo de la a a la z tu artículo y el comentario precedente.
Saludos cordiales.
Perdón por disentir. En primer lugar, me parece prematuro hacer juicios de valor y deberíamos esperara la gestión de esos nombramientos.
Decía Kofi Annan que una sociedad que aisla a los jóvenes, corta sus amarras: está condenada a desangrarse.
Yo siempre preferiré el entusiasmo de los jóvenes al escepticismo, muchas veces masoquista, de los viejos.
Siempre he repudiado eso de "sabe mas por viejo que por diablo", pues conozco a muchos pobres diablos, viejos e idiotas.
Y lo digo y mantengo yo, que ya he cumplido 72 años.
Creo que ser joven no es un mérito, pero tampoco un demérito... 'No tiene experiencia', se suele decir... bueno, según para qué, quizá se necesita menos 'experiencia', o sea, menos echar mano a recetario manido y recalentado, y tener más ideas frescas... Personalmente, y lo que voy a reconocer ahora me jode bastante porque no soy precisamente de derechas, sería injusto poner en el mismo saco a la Saez de Santamaría, que creo que ha demostrado tener muchas tablas y bastante inteligencia, que a la ministra Aído que, sin descartar su inteligencia, debería consultar con alguien sus ocurrencias antes de soltarlas... Y te prometo que me jode reconocer esto! XDDD
Saludos!
Es cierto que una sociedad que aísla a los jóvenes está cortando sus amarras, pero me pregunto si encumbrar a cargos de primera responsabilidad a personas muy jóvenes no es una forma de apartarlos de la sociedad, del mundo en el que tienen que vivir: el de la formación, el de la adquisición de conocimientos, la asimilación de experiencias, la creación de una base muy sólida que les permita crecer permanentemente y seguir creciendo cuando sean viejos.
A esta gente tan joven de la que hablamos, precisamente, se les está quitando su juventud. ¿Qué podrá hacer Pajín cuando cumpla 40 años y siga siendo una mujer joven? Sólo tiene sus estudios de Sociología y una brevísima experiencia como docente en la Facultad de Económicas y Sociología de la Universidad de Alicante. Después, toda su dedicación se ha volcado en el partido. Salvo presidenta del gobierno (que es posible, y con 50 a dar conferencias), sólo le queda vivir para, por y -lo que es peor- del partido.
Y un partido -por definición incluso semántica- ofrece una visión muy sesgada de la realidad de las cosas.