Obama nos cae bien. Es un líder carismático. Sabe llegar a la gente con su mirada, con su sonrisa, con sus gestos... Nos recuerda tanto a Kennedy... Habla en inglés... ¿quién sabe lo que dice? ¿Importa lo que dice? A Rajoy, no.


Rajoy pregunta: ¿Por qué Obama no viene a España? Si va a Berlín, y a Londres y a París... ¿por qué no viene a España?.

Y ahí se queda. No sigue preguntando: ¿Por qué no va a Italia, a Holanda, a Bélgica, a Portugal, a Irlanda, a Suecia, a Dinamarca, a Austria...?

Probablemente, la respuesta es absolutamente sencilla: Obama no puede ir a todos los países, y ha elegido -lógicamente- los tres grandes. Por otra parte, Obama es, por ahora, sólo, candidato a la Casa Blanca.

Y nuestra pregunta es: ¿Qué interés tiene Rajoy en que Obama (adversario político del amigo de su jefe Aznar) venga a España? No nos confunda. Su interés es que no venga. Precisamente que no venga, para así criticar a Zapatero. Y, una vez más, Rajoy vuelve a demostrar su superficialidad. No se puede dar manotazos a diestro y siniestro venga o no a cuento, que es lo que hace Rajoy.

Por desgracia para todos, la situación económica, los niveles crecientes de desempleo, y la autocomplacencia de nuestro gobierno no hacen necesarios comportamientos estúpidos por parte del líder de la oposición.

Salvo que sólo sea eso lo que sabe hacer.