Dice Rajoy que está muy preocupado con la factura del primer trimestre del colegio de sus hijos. Y ha añadido que está muy sensibilizado con ello.
Parece mentira que quien aspira a gobernar España y parece tener la solución a la crisis internacional (¡¿qué hace Wall Street, que no llama a este hombre?!), sea incapaz de adoptar alguna medida que le ayude a paliar su problema.
Yo le puedo dar dos:
Primera: Puede llevar a sus hijos a una escuela pública. Hoy día son muchos los que aseguran que la calidad de la enseñanza pública en España es, en general, mucho mayor que la de la privada. Esto puede ser más o menos discutible, y las comparaciones son siempre odiosas. Estoy seguro de que el colegio privado de los hijos de Rajoy gozará de una calidad extraordinaria. Siempre lo mejor para los hijos. Pasemos a la segunda.
Segunda: Puede exigir a la presidenta de su Comunidad Autónoma que aplique algún programa de gratuidad de libros que aplican algunas comunidades insensibles. Las comunidades autónomas de Castilla la Mancha, Canarias, Andalucía, Extremadura, Aragón, Cataluña, Galicia, La Rioja y País Vasco tienen implantado un programa de gratuidad de libros de texto a través de la fórmula del préstamo de libros, una fórmula que ha sido adoptada por primera vez el presente curso 2008-2009 por la Comunidad Foral de Navarra.
Aún así, si no quiere exigirle nada a la presidenta, puede hacer dos cosas:
Primera: La comunidad madrileña realiza una convocatoria de ayudas con carácter de subvención para la adquisición de libros de texto y material didáctico de las que se benefician los alumnos de 2º ciclo de Educación Infantil y de los niveles obligatorios de enseñanza, independientemente del tipo de centro en que se encuentren matriculados. Esto en el caso de que la economía familiar de los señores Rajoy esté tan hecha polvo como la economía internacional. Y, si es incapaz con su sueldo de sobrevivir sin ayudas, ¿cómo va a solucionar esto de la crisis global? Pasemos a la segunda:
Segunda: La Administración regional madrileña otorga un trato favorable a las familias numerosas, a las que destina el 50% del crédito presupuestado. El importe máximo de las ayudas será de 90 euros para los alumnos de Infantil, 110 euros para los de Primaria y de 130 euros para los de Secundaria. [FUENTE]
Por otra paret, es cierto que el comienzo de curso es una prueba de fuego para las economías familiares. Pero no deberían incluirse en los gastos escolares conceptos como el uniforme (¿no habría que renovar vestuario a pesar de todo? ¿no lo hicieron para el verano?) o el comedor escolar (¿los niños no comen en vacaciones?). Si a la familia Rajoy les cobran por desgaste de patio o recambio de bombillas, o el agua con que riegan las macetas, es su problema. Que espabile y no lloriquee.
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