Ando bastante deprimido. Me cuesta leer los blogs amigos y no digamos postear en el mío. Me deprime España. La veo, sinceramente, cada día más hortera, más cateta y más impresentable. Impresentable, sobre todo, a nivel doméstico.
Se monta una gorda sin venir a cuento por una plaquita dorada que le querían colgar en sede parlamentaria a una monja no hace mucho santificada. La propuesta era absurda; la polémica, además, ha sido estéril e innecesaria. El follón ha durado tres días. Como todo en este país.
Se monta otra gorda por una cúpula que ha pintado el mejor artista plástico vivo que tiene España, haciendo demagogia barata y nauseabunda acerca de vacunas y niñitos negros que mueren de hambre o de sida... El tocino y la velocidad. Dentro de cien años la reivindicarán como suya. El follón ha durado tres días. Como todo en este país.
Tele5 entrevista a Roldán y le paga una pasta. La fiscalía, con buen criterio, pide que se le embargue ese dinero. Comprendo el interés periodístico que tiene una entrevista con uno de los personajes más miserables de la reciente historia de España. Pero la verdad es que si Roldán tiene algo que contar y quiere contarlo, debería hacerlo gratis. Qué tontería estoy escribiendo: Eso lo haría si tuviera un poquito de dignidad, la que nunca tuvo ni la conoció. Me refiero a Roldán y a Tele5, a los dos. Con Julián Muñoz añadiremos la horterada folklórica. Nadie se indigna. Probablemente, esos programas liderarán la audiencia durante algo más de tres días. No muchos más.
No vi la entrevista a Roldán. No veré la de Muñoz. Me niego a ser partícipe de este espectáculo bochornoso en que se ha convertido España, un país en el que un ministro en funciones se dedicó -presuntamente- a mandar mensajitos telefónicos en vísperas electorales para cargarse a una empresa privada y desestabilizar el mercado y, de paso, evitar que la oposición llegara al poder. O al revés.
Señor, qué vergüenza, cualquiera que nos vea. No es que España huela a ajo -como dicen que afirmó la pija por excelencia-, es que, además, tiene mucha caspa.
La ministra de Educación -o lo que quede de ella, de la educación me refiero- dice que va a haber un plan de choque para que España deje de estar a la cola en esa materia. A la cola europea y, tal vez, mundial. Ninguna medida nueva que no suene a hueca. Quizás lo de la "escuela de padres" sí represente alguna novedad, pero es tan voluntarista como ingenua. A esas escuelas de padres asistirán, precisamente, los que no lo necesitan, es decir, los que sí saben educar a sus hijos.
Tal vez si realmente se quisiera atajar ese gravísimo problema se debería implicar a otros estamentos, públicos y sobre todo privados. Ganar dinero a cualquier precio, no. La actual crisis nos lo está demostrando.
Hablo de dignidad. Qué sabrán ellos.
Por eso, por la dignidad, me hago eco del post de nuestra amiga Isabel sobre la iniciativa de Amnistía Internacional "Para pasar página, primero hay que leerla". No es ya sólo cuestión de justicia. Tal vez ni siquiera sea cuestión de vergüenza o de dignidad. Es cuestión de sacar a España de este adocenamiento pestilente al que unos y otros nos han llevado.
Tal vez no sea cuestión de pasar página, sino de comprarnos una libreta nueva.
21 nov 2008 | 11:33 AM
Te comprendo... así he estado yo algunos meses y por eso casi no posteaba ni comentaba, refugiado en el trabajo. Pero me impuse disciplina para no permitir que la realidad pudiese conmigo, jejeje. De todo lo que has señalado, me gustaría destacar cómo muchos periodistillas se han subido al carro de criticar lo que ignoran y preguntarse con atrevido y fanfarrón alarde de ibérico analfabetismo si la cúpula de Barceló es 'arte o gotelé'. Ya sólo me faltaba eso. Es una obra de arte magnífica, de la que una parte la ha pagado el gobierno español y otra (la mayoría) una serie de empresas e instituciones que ejercían el mecenazgo.
Y sí, es hora de dar un golpe sobre la mesa y decir que ya basta.
Saludos!
21 nov 2008 | 01:37 PM
Reconforta saber que hay gente sana y lúcida que piensa como uno. A veces se llega a dudar sobre la propia naturaleza terrícola. Gracias, amigo Theo.
No hay ningún tema transversal en la visión política de este país: Todo es blanco o negro, sin matices, sin ni siquiera grises. Lo que para unos es blanco para otros es negro, y viceversa. Siempre, para todo y con todo. ¿Cómo van a entender a Berceló?
Barceló les importa, como todo, un huevo.
La cuestión es que hay que sacar a Zapatero de la Moncloa, y ahora toca vía Moratinos. En su palurda estrategia, intentan ridiculizar -sin conseguirlo- al artista (internacionalmente reconocido y admirado) con eso del "gotelé". Harían lo mismo con Picasso. De hecho, todavía muchos piensan que Picasso sólo pintaba mamarrachadas.
Lo peor de todo es que les importa un huevo que su incultura quede tan de manifiesto. Les resbala que el mundo mire con sonrojo este cateterío español. ¿Se imaginan esto mismo en Francia, en Inglaterra o en Alemania? Son países en los que al artista le habrían dado alguna condecoración. Aquí no. A esta gentuza no les importa nada de eso, porque tienen una misión trascendental que no pueden desatender: salvar a España de Zapatero.
Lo dicho: Qué vergüenza cualquiera que nos vea. Y nos ven.
21 nov 2008 | 02:03 PM
Comparto también tu pesimismo. Han salido de las tumbas los pocos o muchos que quedaban para dar la guerra mediática, cambiar la historia, manipular conciencias y avergonzarse de una democracia que la veo tan débil como en la mal llamada Transición.
No comparto la opinión sobre la obra de Barceló porque la considero espantosa, pero ya sabes, con el arte nunca nos pondremos de acuerdo, lo que a unos les gusta a otros no y ya conocemos cómo funciona el PP independientemente de lo que se trata,cualquier cosa que haga el PSOE estará mal hecho, aunque extraoficialmente a algunos les encante la obra, en público jamás lo reconocerían. ¡Ah! y he leído algunos mensajes que piden ya, la actuación del ejército.
Besotes
Besotes
21 nov 2008 | 07:06 PM
Afortunadamente, amiga Isabel, en este deprimente paisaje hay excepciones. Tú eres una de ellas.
La obra de Barceló no tiene por qué gustar a todo el mundo, incluso entiendo que pueda resultar horrorosa, pero eso pasa (o debería pasar) en todos los ámbitos de la vida, independientemente de las simpatías políticas. Y ahí es donde está la diferencia.
La cosa es que uno podría simpatizar con Aznar, por poner un ejemplo, y admirar a la vez la cúpula de Barceló. Sin embargo, eso no ha ocurrido. No distinguen los términos Nación, Estado, Gobierno, y atacan al Estado porque quieren cargarse al Gobierno. Y en esa batalla les vale todo, especialmente la demagogia de las vacunas, ellos que no gastaron un céntimo en el tema. Están consiguiendo acabar con la Nación.
En el otro lado sí se dan divergencias. Se puede ser socialista, votante de Zapatero y considerar monstruosa la obra de Barceló, o criticar su financiación. Digamos que hay criterio independiente, que podremos compartir o no, pero que no estamos a lo que dicte el predicador de turno. Es a lo que me refería cuando hablaba de "temas transversales". ¿Puede una persona de izquierdas estar en contra de la eutanasia y otra de derechas estar a favor? Deberían poder si tuvieran independencia de criterio.
Claro, que como en España no hay derecha, sino sólo centro, esto se complica... Cuando tanta gente no sabe ni siquiera dónde está, ¿qué independencia de criterio pueden tener?
Saludos.
21 nov 2008 | 10:14 PM
Pues sí: la verdad es que "España", esa "España, más que caduca simplemente "apesta". La "España" de los desmemoriados, de los hipócritas, de los demagogos, de los radiopredicadores que ven la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio, la de la telebasura y la farándula cutre, en fin, la "España" que no avanza, que no va a ninguna parte. Me quedo con la otra "España", aunque a algunos les moleste hasta el punto de creerse más patriotas por su mal entendido concepto del patriotismo. Un saludo.