Vamos de modernos y, en muchas ocasiones, hasta nos permitimos el lujo de mirar por encima del hombro a otros países menos desarrollados. Pero, en realidad, somos una panda de catetos retrógrados y machistas. Y lo que es peor: me temo que sin remedio.
Me refiero al hecho de que el modelo que lucía la ministra de Defensa, doña Carme Chacón, en la celebración de la Pascua Militar haya sido objeto de comentarios en toda la prensa nacional e incluso en algunos editoriales de periódicos que se creen serios. Con lo que está cayendo.
Pero mira por donde, tal vez haya alguna esperanza.
Lo que no podía imaginar es que esa esperanza venga de Aguirre, doña Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y miembro destacado del partido liberal cuando me interesa.
Ha dicho:
"Como mujer que se dedica a la política, me indigna que sea motivo de discusión lo que nos ponemos, cómo nos peinamos, y como nos cortamos el pelo... eso no pasa con los hombres", criticó la responsable del Gobierno madrileño, que se negó a "discutir sobre esta cuestión". De hecho, insistió en que todo lo que una ministra del Gobierno de España lleve puesto le parece "correctísimo y la señora Chacón no es excepción", aseveró. [FUENTE]
¿Puedo, por una vez, aplaudir unas declaraciones de la señora Aguirre sin que se me tache de liberal?
Nunca pensé -ya saben que los rojillos estamos cargados de prejuicios- que la primera alegría del año me la iba a dar doña Esperanza Aguirre, y que esa alegría llevara el nombre de su protagonista.
Porque si desde las altas esferas de la derecha más ultraconservadora (ellos se llaman liberales) escuchamos esto que, por otra parte, es tan evidente, significa que, a lo mejor, podemos ir poco a poco dejando de ser tan catetos, retrógrados y machistas impresentables.
Que tome nota la prensa seria.
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