Cada uno tiene sus fijaciones, sus fobias, sus obsesiones, más o menos enfermizas. Cualquier psicoanalista, incluso uno mediocre, no necesitaría llegar al útero materno para hallar el origen de tal disfunción.
La mía, mi manía, lleva sotana, solideo y una cruz sobre el pecho. En el dedo, un anillo llamado pastoral que es el que besa el rey de España cuando se inclina ante quien lo porta.
Ha visitado nuestro país el señor Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano. Como tal se le tendría que haber recibido, es decir, con los honores oficiales que merece su cargo. Ni más ni menos.
En España, como siempre, se ha preferido pecar (nunca mejor dicho) por exceso que por defecto. En principio, y dado el nivel de nuestro ilustre visitante, habría bastado con que lo recibiera el ministro Moratinos y fuera atendido por la vicepresidenta del gobierno. Tal vez, por mejorar las tensas relaciones con un Estado amigo, un breve encuentro con Zapatero.
No. Se le recibe por todo lo alto e incluso -una vez más- el jefe del Estado soberano, democrático y aconfesional, el rey Juan Carlos, nuevamente, se inclina y besa el anillo pastoral del señor cardenal.
Qué vergüenza.
Hasta la vicepresidenta se viste con un tono cardenalicio que es alabado por el invitado. Por no molestar. Por no molestar a los que llevan siglos tocándonos las pelotas.
Y, aun con todo, lo peor no es eso.
Lo peor es la sumisión y el miedo. Ni siquiera el rédito electoral. ¿Cuántos votos ganará el PSOE por su derecha? Ni uno solo. ¿Cuántos perderá por su izquierda? A este paso, por lo menos, el mío. Y me temo que algunos más.
Lo peor es que el partido de gobierno se arrugue de manera tan vergonzosa ante las proposiciones de ley que se debatían en el congreso. Dos de las proposiciones de ley buscaban facilitar la apostasía, otra pedía revisar los acuerdos con el Vaticano y una más crear una subcomisión para estudiar la muerte digna y la eutanasia. Una quinta proposición no de ley sobre la retirada de símbolos religiosos en tomas de posesión de altos cargos ni siquiera se debatió.
Según parece, la visita de hoy de Bertone a La Moncloa coincidía con la presentación de las conclusiones a la subcomisión parlamentaria del aborto, en donde el PSOE defiende la ley de plazos, pero, so pretexto de la falta de tiempo para concluir los textos, se demorará al menos una semana.
El PSOE dice que a Bertone se le ha recibido como a cualquier personalidad de su nivel. No se lo creen ni ellos. Cuando Hilary Clinton visite España -si lo hace-, el rey Juan Carlos -si la recibe- hará ademán de besarle la mano por ser mujer, pero será ella quien incline la cabeza.
Si Zapatero cree que va a tener una tregua con la jerarquía española, es que es más iluso de lo que sus detractores piensan.
4 feb 2009 | 10:54 PM
Pues a mí que soy creyente ¡te puedes imaginar!. Si ésto es lo que hace un partido socialista, echate a temblar cuando vuelvan los populares con el paquete de la extremaderecha detrás.
No entiendo la dependencia Iglesia-Estado. No se enteran que a muchos católicos nos sobran los fanatismos y talibanismos.
Desde que el Concilio V.II determinó que no hacía falta arrodillarse para confesarse ni un cura para te perdonara los pecados, toda esta parafernalia me sobra y nos sobran a millones.
Desde Pablo VI y su ya legendaria frase de "el humo del Infierno ha entrado en el Vaticano" todo se está yendo al garete. Este Papa no nos gusta y la prueba está en los nombramientos o "acogimientos" ...desde un "negacionista" a otro que afirma sin despeinarse desde Austria que Harry Potter es satánico. Sin entrar en la homofobia, freno a todo avance genético o prevención.
Iglesia y Estado deben separase definitivamente y los sentimientos religiosos practicarse, fomentarse o alentarse en privado. Imagina que los Islamistas reclamaran el mismo trato como Estado aconfesional que "supuestamente" somos.
Besotes
7 feb 2009 | 01:48 PM
Nunca he comprendido como un Estado laico sigue rindiendo esa pleitesía a una poderosa organización que con una mano te da, y con otra te quita...
Cada vez se respeta menos el contenido del libro al que profesan y sin embargo, sus preocupaciones se centran en desacreditar y señalar que no es el camino correcto ni la asignatura adecuada...
¿desde cuando han de ordenar a una persona que ame a quien sea, tenga una boda, más o menos relaciones, utilice más o menos medidas de prevención...?
¿en qué derecho se creen para insultar a la ciencia y paralizar investigaciones que pueden salvar vidas?
¿no sería más importante dejarse de satanismos, injurias a los libros, o a las películas?
¿no es mejor predicar con el ejemplo?
Lástima que nuestro gobierno siga al pie de la letra la "diplomacia Vaticana" un poquito de sí, y un poquito de no...
Ciao !
7 feb 2009 | 01:54 PM
Verdaderamente no entiendo la actitud del gobierno con la Iglesia, reconozco que ésta tiene aún mucho poder y que su especialidad es hacerse la mártir. Si su objetivo es neutralizar ese victimismo innato va de cráneo porque no saben hacer otra cosa y seguirán erre que erre con lo de la ofensiva laica y lo de “pobrecitos ellos” o que nos quieren lavar el cerebro con la asignatura de ciudadanía. Losantos sigue ahí y sus sucesores prestos a continuarle si lo sacrifican en pos de suavizar la crispación, cosa que dudo.
Quizá piense el gobierno que puesto que la situación de la Iglesia española es desesperada, en cuanto a personal adjunto se refiere (la media de edad debe rondar los 73 años), en pocos años habrá desaparecido su poder y no se les podrá acusar de haber hecho leña del árbol caído.
Pero la separación de la Iglesia y el Estado es asunto importante y primordial en un Estado de Derecho como el que se pretende que haya aquí, y resulta que con esta actitud nos vemos financiando con nuestros impuestos ideas que no profesamos y si nadie dice nada acabaremos financiando enseñanza evangélica, islámica, el Hari Crisna o la madre que lo parió. Que cada religión se financie a si misma con los donativos de sus feligreses y el Estado sea así neutral completamente en este punto.
Un saludo
Pierre