No tenía intención de tratar el caso de Marta del Castillo, la muchacha sevillana presuntamente asesinada por un heredero de la más triste y cruel tradición machista. Mi opinión la dejé en el blog de Isabel.
Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos, me está llevando a la náusea más infinita. Y necesito desahogarme.
Quienes tenemos memoria, no podremos olvidar jamás a las niñas de Alcasser, salvajemente torturadas y asesinadas hace 17 años. El hallazgo de sus cadáveres ocasionó el más vergonzoso circo mediático jamás conocido hasta la fecha. Hoy, en lugar de Nieves Herrero es Ana Rosa Quintana quien quiere llevarse la palma de la audiencia. Y de una manera absolutamente falta de vergüenza. O de profesionalidad. O de sentido común.
Entrevistar en directo a la novia del presunto asesino, una niña de catorce años embarazada del presunto monstruo, indagar en sus relaciones íntimas, en su vida casi infantil, demuestra falta de sentido común, falta de profesionalidad o, lo más probable, ausencia total de vergüenza. Pundonor, se decía antes. ¿Quién sabe ya lo que es el pundonor?
¿Están los padres de esa niña embarazada capacitados para educarla en los valores cívicos, para protegerla, para mantener su custodia? Dejo la pregunta porque no sé la respuesta.
Alrededor de la vivienda de los presuntos implicados, decenas de indignados, exaltados y (tal vez) honrados ciudadanos reclaman pena de muerte o, los más moderados, cadena perpetua. La televisión muestra la imagen de ese buen ciudadano que se pasa amenazante el dedo por el cuello: los quiere degollar, a los asesinos. ¿Lo haría si no hubiera una cámara delante? ¿Lo haría sin una litrona en la mano?
Reclaman justicia. ¡¡Justicia!!. En realidad, reclaman venganza. Y lo hacen cuando se enciende la lucecita de la cámara: "Estamos en directo".
Los padres de la víctima, desolados ante su vida arruinada ya para siempre, tienen derecho a gritar, a llorar, a reprochar, a exigir... Al final, dentro de unos pocos meses, estarán tan solos como olvidados por todos esos que ahora dicen arroparlos.
Estamos en España, no lo olvidemos.
El presidente Zapatero -y lo más seguro es que Rajoy también- recibirá la próxima semana a los padres de Marta. ¿Por qué? No me parece ni bien ni mal que lo haga, simplemente pregunto por qué. Y para qué. El año pasado murieron a manos de sus novios, maridos, amantes o ex, 95 mujeres, tal vez 100. ¿A cuántos de sus padres, hermanos o hijos, recibió el presidente? ¿A cuántos la ministra de igualdad?
El caso de Mari Luz presenta una clara diferencia: no fue víctima del machismo, sino de la enferma mente de un pederasta, mezclado todo ello con una negligencia judicial. Ahí había que exigir muchas responsabilidades. No es el caso de Marta.
Lo que hace que el presidente del Gobierno español reciba en su despacho a los padres de la joven asesinada es, lamentablemente, el circo mediático. Otra vez el mismo circo, vergonzoso y nauseabundo.
Solicitar la pena de muerte puede entenderse en la mente torturada de los padres de la víctima; la petición de cadena perpetua podemos justificarla con la calentura del momento de la ciudadanía. Ningún partido -ninguno democrático- la contempla en su programa electoral. No es una demanda de la sociedad civil, serenamente civil.
Y en momentos trágicos, a la ciudadanía hay que pedirle serenidad. Y, quizás, sea necesario educarla en ello para que sepan distinguir sin ninguna duda la diferencia entre justicia y venganza.
Marta del Castillo es, por desgracia, una víctima más de la violencia machista. Y no es poco.



Me bastó ver los que se agolpaban a las puertas del juzgado para evaluar cómo se había llevado a la gente allí a montar circo: el más vociferante, con la litrona a medias; un par, con aspecto de extrema derecha que asustaba... y suma y sigue. Ahora, nuestros pusilánimes políticos otra vez a legislar a golpe de 'opinión pública'. Y Urbaneja que no dice nada.
Saludos!
Lo de los programas televisivos ya va pasando de castaño a oscuro y si nadie lo remedia acabaran por mostrarnos ese suicidio en directo del que ya se habla por ahí.
Entiendo que unos padres rotos por el dolor puedan exigir cadena perpetua, pero lo que no es admisible es que al rebufo de este asesinato, gente que debería ser responsable vea esta posibilidad con buenos ojos.
Y lo malo es que esa extrema derecha fascista y cavernícola se aprovecha de estas situaciones para pasar de estraperlo sus ideas.
! Y todavía hay gente que no quiere para sus hijos la Educación para la Ciudadanía!
Saludos.
Todavía no alcanzo a comprender que haya gete que no entienda que la ciudadanía pida la cadena perpétua para casos tan aterradores como este. Entonces qué estamos en un mundo de locos donde los terribles agresores tienen más derechos y están más respaldados que las víctimas? por favor, seamos coherentes. Quien la hace la paga y debe cumplir su castigo. Estamos cansados de escuchar que nuestro estado de derecho se basa en la reinserción de los delincuentes, y de esta manera la cadena perpetua no entra en "los planes" de nuestro país. Y esque así va el país señores, hace unos años ya estamos cansados de escuchar casos de este tipo, algunos de ellos reincidentes. Como no terminemos con este sistema democrático "de pandereta" que tenemos, la llevamos clara. El que comete una acción de este tipo debe pagarlo, será la manera de hacer justicia y será la manera de frenar este tipo de delitos.