Reflexiones poselectorales.
el 2 mar - 2 comentarios
La jornada de reflexión previa a unas elecciones me parece innecesaria. Sin embargo, sí me resulta conveniente reflexionar el día después.
Mi simpatía por los nacionalismos, de derechas o de izquierdas (?), es exactamente 0: Cero. Por tanto, no lamentaré que los nacionalistas gallegos salgan de aquel gobierno, aunque en su salida hayan arrastrado a los socialistas gallegos, y vería con muy buenos ojos que los peneuvistas abandonaran por una temporada ese palacio de Ajuria Enea que consideran suyo en propiedad.
Qué imagen tan horrible la del nacionalista de izquierdas, el vicepresidente de la Xunta y líder del BNG, Anxo Quintana, paseándose en el lujoso yate de un conocido constructor.
Hasta ahora, sólo los destacados miembros de la derecha española españolista podían darse una vueltecita en yates ajenos. Incluso un presidente del gobierno solía veranear en el chalet que le prestaba un amiguete, también empresario. Y lo veían tan normal. Claro, ¿cómo van a venir ahora estos nacionalistas de izquierdas a ocupar la cubierta de proa que siempre ocupó la derecha más cabal?
La imagen, ciertamente, es fea. Pero, ¿no ha sido Rajoy el que durante estos últimos días ha hablado sin parar de una tal presunción de inocencia? Quintana se podía haber evitado el paseíto, pero si eso le ha costado perder dos puntos porcentuales, un escaño y, por tanto, su puesto en el gobierno gallego, me alegro.
Como me alegraría ver a Ibarretxe fuera de la lehendakaritza. Permanecer en el gobierno durante tantos años (durante todos los años, en realidad) no es sano para una democracia. Suponiendo que en el País Vasco se sepa lo que es la democracia.
Sin duda, ver a un no-nacionalista al frente del ejecutivo vasco sería una novedad muy interesante y regeneradora. El PP ya ha manifestado su apoyo a Patxi López para que gobierne el PSE-PSOE. Pero, ¿no fue Rajoy el que pidió que siempre gobernara el partido más votado? Quiso hacer una ley de ello. ¿Qué pasa entonces? Según Rajoy -si este hombre lograra alguna vez un mínimo de coherencia consigo mismo-, el próximo lehendakari debería ser Ibarretxe. Nos guste o no, el PNV ha obtenido 30 escaños, seis más que el segundo.
El nacionalismo vasco hace piña con los suyos. Aunque sean antidemocráticos y aplaudan las bombas en las calles de sus pueblos, o callen cobarde y vergonzosamente ante el tiro en la nuca. El déspota e impresentable Arzallus (¿es que en este país no se jubila nadie?) ha manifestado que, al no estar representada una parte significativa de los electores (dicen que unos 100.000) estas elecciones están bajo sospecha democrática. Me río de las declaraciones de este personaje tan triste como chulo y amargado.
El hecho de que haya 100 o 150.000 personas que apoyan a la llamada izquierda abertzale, que a su vez apoya a ETA, y que por ley no pueden tener representación parlamentaria a mí me importa un bledo.
Que se jodan. Tampoco tienen representación parlamentaria los nazis, que los hay. Y fíjense lo a gusto que está nuestra democracia. Así que menos gilipolleces y menos llantos nacionalistas, que salvo llorar y fastidiar qué pocas cosas saben crear.



Acabo de comentarle a Jose Antonio que apuesto por una coalición PNV-PP ¿te imaginas? jejeje.
El PSOE ha metido la gamba en Galicia pero hay que reconocer que la comisión de propagandan del PP es muy buena. Espero que no se le ocurra a Patxi López aliarse con el PP ni con el PNV. Como dijo Rajoy, el partido más votado que sea el que gobierne, así que Ibarretxe se las apañe solito.
Un abrazo
Tiene gracia que Rajoy pida que gobierne el más votado y luego se arrastre tendiendo la mano al PSOE para gobernar juntos en Euskadi, cuando para él el PSOE es el mismísimo diablo. En fin, estamos acostumbrados a la incoherencia de este señor que ahora está crecido, pero no nos olvidamos de la corrupción que inunda su partido.
Desde luego, yo me alegro de ver a los nacionalistas fuera del gobierno vasco. Es un hecho histórico que demuestra que Euskadi es España.
Salu2!