Al margen de las declaraciones de Urkullo, que sólo ponen en evidencia el triste déficit democrático en el que vive el País Vasco, en mi opinión el PNV debería seguir gobernando en aquel territorio durante los próximos cuatro años. Así es si creemos en la democracia -un hombre, un voto- y evitamos senderos tramposos.
El PNV ganó las elecciones del pasado domingo. Obtuvo más escaños que el segundo partido. La suma de los votos nacionalistas es superior a la de los llamados constitucionalistas, una vez despreciados los despreciables votos nulos. Sin embargo, la suma de los escaños de los constitucionalistas es mayor que la de los nacionalistas. Cosas extravagantes de nuestro sistema electoral.
En realidad, tanto PNV como PSE están legitimados para reclamar el gobierno vasco. Si es el socialista Patxi López será porque el parlamento vasco así lo ha querido. ¿Hay que recordarle a Urkullo que se trata de un sistema parlamentario, representativo (por eso el desajuste entre votos y escaños), y no presidencialista? Supongo que decirle esto al presidente del PNV es como hablarle de las amapolas y los lirios del campo: le importa un pito, porque él lleva otro discurso pre-elaborado: el del tradicional victimismo nacionalista. Si López gobierna no será ningún golpe institucional, sino simplemente la consecuencia del engranaje democrático. Nunca lo entenderá Urkullo, salvo cuando le convenga a él.
Lo mismo le pasa al PP. Lo de esta gente es de psiquiátrico. Embriagados -borrachos perdidos- por la clarísima victoria en Galicia, dicen que también han triunfado en Euskadi, y encumbran a Basagoiti como héroe -¿será por darle en los morros a María San Gil?-. Hay que ser lelo... o tener muy poca vergüenza. Porque si perder dos escaños y tres puntos porcentuales puede considerarse una victoria, es que son más trileros de lo que uno pensaba. Que ya es decir. En su partido sabrán de tanto tejemaneje... Aguirre, Aznar, toda la tropa, no guardan los cuchillos... los están afilando. A Rajoy le salva la victoria gallega y que hay elecciones europeas a la vista. Nunca este incoherente había respirado tan bien y tan seguido. ¿Incoherente? Sí: fue él quien dijo que debía gobernar la lista más votada. Por coherencia: el PNV.
¿Y Patxi López? Su legítimo interés en gobernar parece haberle cegado. ¿Qué apoyo sincero puede esperar del PP? ¿Se ha preguntado por qué le apoya el PP? Sólo y exclusivamente para que no gobiernen los nacionalistas. Nada más. Conseguido ese fin, su legislatura va a ser un calvario que, además, desgastará al gobierno de la nación. Lo que le faltaba a Zapatero.
El PNV no tiene mayoría absoluta ni contando con los votos de los demás nacionalistas. Precisamente en esta situación es donde el PSE tiene la clave de la gobernabilidad.
Con Ibarretxe en minoría en la lehendakaritza, Patxi López, desde su poderosa oposición, puede frenar las ambiciones secesionistas y, a la vez, reconducir la política vasca hacia territorios menos crispados.
Unos territorios que en el País Vasco se resumen en la muerte definitiva de ETA.
5 mar 2009 | 12:18 PM
En verdad, es una difícil papeleta. Pero también es cierto que el PNV, después de 30 años, necesita estar en la oposición y que las instituciones se "aireen" un poco.
¿Porque no un rápido cambio en el PNV con alguien menos beligerante y un posterior entendimiento con el PSE?
En fin, confiemos en el buen sentido de Patxi López.
Saludos.
5 mar 2009 | 04:05 PM
Lo de clarísima victora en Galicia es más que debatible: apenas 3000 votos más de los que sacaron en 2005; el problema son los 70.000 que ha perdido el bipartito y que son motivo de reflexión. Por mucho que venda el PP como enormes victorias propias una derrota (BAsagoiti pierde 70.000 votos) y una victoria ajena (la del PSE), en Génova estarán, si tienen algo de sentido común, bastante preocupados. Y nosotros, los que no somos españoles de bien como ellos, deberíamos empazar a movernos, que el 1 de junio tocan a rebato.
Triste situación la de Patxi López, que los basurilla de UPyD puedan presumir de hacerlo lehendakari, encima.
Saludos!
5 mar 2009 | 11:03 PM
Amigo,
Las elecciones en el País Vasco ha dejado claro -más allá de las luchas, miserias y grandezas de los partidos políticos- algo que, una vez más, resulta evidente: la mayoría de los ciudadanos son nacionalistas, moderados o radicales.
También ha quedado evidente los defectos de un sistema electoral que no es tan inocente como se debería presuponer. Desde su formulación buscaba la creación de un bipartidismo de los partidos más fuertes y un ninguneo de los más débiles.
El futuro nos dejará otra evidencia: si el PSV es capaz de "cualquier cosa" -y, este cualquier cosa sería un pacto con el PP vasco- con tal de alcanzar el poder. A mi corto entender, esto último seria de vergüenza a más de una locura política.
Saludos.