En este espacio se ha hablado en más de una ocasión acerca del gran problema que tienen los políticos españoles: la incontinencia verbal que les hace decir majadería tras majadería. Esta campaña electoral ha sido antológica.

Podríamos mencionar la bobada de Pajín, aunque dé vergüenza ajena, pero es todavía peor que a tamaña gilipollez se le haya respondido con un ataque planetario más gilipollas todavía.

Sin embargo, los del PP no se quedan cortos. Observen esta captura de su página web.

Después de tanta estulticia acumulada en quince días, alguien me dijo hace unos días: Dame una razón (sólo una) para no quedarme en casa el próximo domingo.

La campaña empezó con un polémico vídeo del Partido Socialista advirtiendo de la existencia de extremistas que están perdiendo la vergüenza a la hora de manifestarse: Racistas, xenófobos, homófobos, intransigentes religiosos, etc. aparecían defendiendo sus ideas: la pena de muerte, el despido libre, la expulsión de inmigrantes.... El problema no es lo que piensan, es lo que van a votar, concluía el vídeo.

Holanda ya ha votado. El Partido de la Libertad, de extrema derecha, se ha colocado en segunda posición defendiendo exactamente lo que aquel vídeo del PSOE advertía, y ocuparán cuatro de los 25 escaños que le corresponden a aquel país. El Partido Popular se dio por aludido -ellos sabrán por qué- y comenzó una campaña electoral llena de barro y miserias.

Pero lo cierto es que aquellas ideas que el PSOE denunciaba se van a sentar en el parlamento europeo.

Aquí tienen una razón, sólo una, para ir a votar el próximo domingo.