Creo que Zapatero ha dado hoy el primer paso para perder las próximas elecciones generales. Sabido es que la alegría y el optimismo son actitudes sanas, eficaces, incluso tienen propiedades terapéuticas, pero sólo cuando son sinceras. Y, de verdad, cada día me parece más falso el optimismo de nuestro presidente. Y lo lamento.
Hoy, Zapatero ha hecho un somero análisis de los resultados electorales del pasado domingo: "Es un resultado muy digno." ¿Qué quiere decir con ello, que esperaba una catástrofe? ¿Y por qué la esperaba?
Personalmente no veo la dignidad en perder 700.000 votos. Pero tampoco veo indignidad en la derrota, si se ha perdido en buena lid. Lo que ocurre es que tal vez no haya sido un combate tan limpio, y es muy posible que gran parte de sus votos no hayan ido al PP (que, copartícipe del juego sucio, sólo ha aumentado 200.000) sino que hayan ido a parar al hastío de vídeos y declaraciones demagógicas.
La forma como afronta el PP su victoria me trae sin cuidado. Me preocupa la manera como el PSOE está encarando su derrota.
Ni una sola autocrítica a la campaña electoral. Me gustaría pensar que al menos en privado si habrán hecho alguna, aunque me cuesta imaginármelos sin darse palmaditas de ánimo en sus espaldas y echando la culpa a terceros. El problema es que confían ciegamente en su electorado, por eso dice Zapatero con escasa convicción que va a hacer valer con toda su determinación esos 11 millones de votos. Pero el electorado socialista es mucho más crítico y exigente que el popular: necesita algo más que gestos y palabras huecas.
Podría haber dicho el presidente que, dados los resultados, sin duda se han cometido errores, y que es necesario analizar la situación con detenimiento para subsanarlos. Aún estamos a tiempo. No basta con bravuconadas del tipo las elecciones se ganan en la Carrera de San Jerónimo, no en Estrasburgo, porque estas últimas elecciones se han perdido en Estrasburgo, no en Madrid. Hay que ponerse a trabajar muy en serio.
La complacencia antecede a la pereza, y ésta a la derrota.
Así que, señor Rodríguez Zapatero, menos complacencia y más autocrítica, olvídese del PP y ponga todo su empeño en sacar a España de la crisis y devolver a los ciudadanos el sincero optimismo que merecemos y que ahora no tenemos.
11 jun 2009 | 10:31 AM
Eso te gustaría a ti, pero ya verás como lo impediremos muchos socialistas y otros que no lo son