Rajoy, como siempre, ha dicho una de sus habituales simplezas:
"No se puede prohibir a nadie que vaya a los toros".
Este populista candidato a la presidencia del gobierno español demuestra cada día que, además de indolente, es un necio.
La ley no prohíbe ir a los toros, incluso con minifalda. Los catalanes podrán seguir viendo corridas en el sur de Francia, en Aragón o en el País Valenciano, territorios limítrofes. Lo que sí se puede prohibir es la celebración de corridas de toros. De hecho es lo que ha sucedido esta mañana.
Rajoy debería saber que el poder legislativo es el que elabora las leyes, y el Parlamento de Cataluña está constitucionalmente capacitado para ello. ¿Piensa Rajoy correr a lloriquearle al Tribunal Constitucional?
Me ha surgido alguna duda a raíz de las votaciones de esta mañana en el Parlamento catalán. Una de ellas es la abstención de 9 parlamentarios. ¿A qué se debe esa postura? ¿Pasan del tema, les importa un bledo? ¿No se han formado todavía una opinión al respecto? ¿Temen indisponerse con parte de la ciudadanía?
Deberían explicarnos los motivos de su abstención. ¿Se prohíben las corridas de toros en Cataluña? Sí o no. Así de sencillo. Una persona de a pie puede tener dudas tal vez porque no ha calibrado todos los pros y los contra, pero un parlamentario no puede tener dudas.
Elegimos a los parlamentarios para que decidan, no para que digan "no lo sé", "hagan lo que quieran", "yo lo que diga la mayoría". Es el colmo de la vagancia.
Y finalmente una propuesta. Grupos procorridas (de toros) han dicho que piensan llevar el asunto al Tribunal Constitucional.
Supongamos que semejante ocurrencia es admitida a trámite y que en última instancia, el TC, tan beligerante con todo aquello que sale del Parlamento catalán, decide que la prohibición es anticonstitucional.
En tal caso yo propondría que se disolvieran los parlamentos y los gobiernos regionales, las Cortes españolas y el Gobierno de la Nación. Que gobierne el Tribunal Constitucional como si de una Junta militar se tratare y nos ahorramos un montón de trámites.
¿Se puede ser antitaurino y de derechas? Partidarios de las corridas simpatizantes con la izquierda política los hay y no se ocultan. Joaquín Sabina ("no soy un rojillo, soy un rojo, un rojazo") sigue a José Tomás por donde éste va, y el torero le devuelve la amistad y le brinda el toro.
Mis hijas no han visto nunca (ni ganas) una corrida de toros: pa lo que había que ver... Pero su padre les contará, babeando de orgullo y emoción, que una tarde en Linares, en el 60º aniversario de la muerte de Manolete, parece que fue ayer, y minutos antes del torniquete de corbatín que no impidió que regara la arena con su sangre, le brindó un toro José Tomás, esta vez, sí, de purísima y oro. (Joaquín Sabina)



Te recuerdo que, Cataluña es España, por lo menos hasta que el Constitucional diga lo contrario. Es muy bonito, protestar si la ley no te favorece y si por esa misma ley, se goza de privilegios, callar. El catalán debe acatar , hacer cumplir la ley y no interpretarla a su gusto, menospreciando a los demás españoles, que si la acatan, aunque esa circunstancia, perjudique claramente sus intereses.