Hace dos meses, centenares de medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco de la decisión del Parlament de Cataluña de abolir las corridas de toros.

Muchos españoles nos felicitamos en su día por ello.

De esa manera, Cataluña se presentó al mundo como un país abierto al siglo XXI que quería arrinconar tradiciones bárbaras que sacaban a la luz lo más abyecto de la condición humana reflejada en un espectáculo de sangre en el que un animal noble acababa muriendo ante el rugido salvaje de miles de humanos aficionados a espectáculo tan cruel. Cataluña apareció como un país avanzado, plenamente conectado con los planteamientos europeos en lo relativo al maltrato hacia los animales.

Mentira. Pura mentira.

Sin embargo, en esta ocasión ningún medio internacional se ha hecho eco de aquella mentira.

Propongo a quien esto lea y esté tan avergonzado como yo, copiar y pegar en su blog la imagen de este post con el fin de pedir al Parlament de Cataluña un poquito de coherencia, algo de dignidad y, sobre todo, vergüenza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen animada