No tenía intención de escribir sobre la visita de Benedicto XVI a España. Ni siquiera en privado he criticado el gasto que ocasiona este viaje y no me he molestado en pensar sobre si se trataba de una visita pastoral o política. Pero el Papa lo ha dejado bien claro incluso antes de aterrizar en Santiago: Ha venido como Jefe de Estado y lo ha hecho de forma hostil contra el gobierno legítimo de la nación que visita. Un gobierno que hace unos días puso una mejilla retirando el proyecto de ley sobre libertad religiosa y ahora ha recibido una buena hostia en la otra. Un despropósito diplomático, una grosera falta de educación o una enorme sinvergonzonería  por parte del Estado Vaticano.

Suscribo totalmente el artículo titulado Benedicto XVI contra Zapatero que Carlos Carnicero publica en su blog :

En pleno vuelo desde Roma al aeropuerto de Lavacolla, en Santiago de Compostela, el Papá criticó el "laicismo agresivo" de Zapatero, llegando a comprar la situación de España con la de la II República. Resulta curioso que esto ocurra precisamente dos días después de que Ramón Jauregui, ministro de la Presidencia, anunciase en la Cadena Ser que el Gobierno dejará aparcada en esta legislatura la Ley de Libertad Religiosa -una promesa electoral más del PSOE sin cumplir- con lo que, probamente, no se aprobará en mucho tiempo, puesto que es muy difícil pensar a día de hoy que el PSOE pueda ganar las elecciones.

Es curioso que observando la actitud agresiva de la Conferencia Episcopal con los dos Gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero, incluyendo la de sus medios de comunicación, la queja del Papa se dirige a un gobierno que no ha modificado los acuerdos con la Santa Sede. España es el país de Europa, sin duda, en donde la Iglesia Española tiene más prerrogativas y privilegios. El Gobierno socialista no sólo no ha rebajado la ayuda económica a la Iglesia Católica -ni siquiera en tiempos de crisis- sino que ha aumentado el porcentaje del IRPF que los católicos pueden decidir destinar a la Iglesia.

La comparación con la II República es una provocación que puede obedecer a la ignorancia o a la información interesada que se le transmite al Papa desde la Conferencia Episcopal. El Gobierno ha hecho oídos sordos a las protestas de los ciudadanos que estaban en contra de la visita del Papa y sin embargo la falta de cortesía en las declaraciones del Papa antes de llegar a España podría ser considerada ofensiva.

Dice Benedicto XVI que la fe está en crisis en esta sociedad laica. Tal vez debiera pensar en hacer un poco de autocrítica y observar la evolución de la religión católica en el mundo. En Latinoamérica las distintas iglesias protestantes le están ganando la batalla. En Europa cada vez tiene menos predicamento en la población. En la II República los curas conspiraban contra la República  y los extremistas perseguían y quemaban las Iglesias. En realidad, la desafortunada declaración del Papa en vez de echar agua al fuego parece que derrama gasolina en una hoguera que todavía no existe.

Fuente: Carlos Carnicero, Bitácora para náufragos de la izquierda.