La culpa, del apuntador.
el 27 jul - 5 comentarios
Dice el CIS que Rubalcaba acorta las distancias de intención de voto con Rajoy y se sitúa a 7 puntos. Son muchos todavía, pero hace tres meses la diferencia era de 10'4.
Naturalmente, desde el Partido Popular y sus cheerleaders mediáticas se han lanzado a dudar de la fiabilidad de los datos y a desprestigiar al instituto público.
Qué curioso, ¿verdad?
Cuando el mismo organismo les daba cada vez más ventaja sobre el partido socialista, los mismos que ahora lo denigran utilizaban esos datos para exigir al gobierno -qué novedad- el adelanto de las elecciones.
¿De verdad cree alguien que esos datos -favorables o desfavorables- van a influir en la intención de voto de los ciudadanos? ¿Tan tontos nos creen?
La misma encuesta señala que en confianza, por ejemplo, el 31'1% de los ciudadanos confía mucho o bastante en Rubalcaba, frente al 19'8% de Rajoy. Pero el candidato socialista le aventaja también -a ojos de los ciudadanos- en eficacia, diálogo, capacidad de negociación, visión de futuro... ¡incluso en honestidad!
El PP y y sus cheerleaders mediáticas pueden hacer lo que es tan corriente en nuestro país: echar balones fuera y acusar a otros. Nunca se hace autocrítica.
Pero la verdad es que llevamos años viendo a un líder de la oposición, candidato a la presidencia del gobierno, tumbado a la espera de ver el cadáver de su enemigo pasar y -entonces y sólo entonces- tomar posesión del sillón de la Moncloa para...
¿Para qué? Eso es lo que no sabemos. ¿Para seguir dormitando? ¿Así resolverá nuestros problemas?
Porque esa percepción de ineficacia, de incapacidad, de pereza, de indolencia, la ha ido transmitiendo Rajoy -no el CIS- día a día, semana a semana, mes a mes, año tras año... Incluso cuando pasó por tantos ministerios cuando gobernaba el PP, pasos de los que nadie tiene memoria.
Pero la culpa, ya se sabe, es siempre del apuntador.



¡Bueno!¡ya sabes! si las sentencias no les son favorables, el Gobierno controla la Justicia. Si ETA pone bombas es por culpa de Zapatero, si no las pone será porque ha pactado con ellos y si el CIS les diera 30 puntos de ventaja sería fiable y seria. Me gustaría estar en "cocinas" y ver lo que están pactando ya con CIU para conseguir que se adelantes las elecciones. No me cabe la menor duda de que Rubalcaba tiene bien medidos los tiempos y eso...amigo Alex les tiene de los nervios. Cuanto más tiempo pase, menor será la diferencia.
Hola buenas tardes. Me ha gustado este artículo como la mayoría de los túyos, Álex. De él destaco las sihuientes preguntas:
"¿De verdad cree alguien que esos datos -favorables o desfavorables- van a influir en la intención de voto de los ciudadanos? ¿Tan tontos nos creen?"
Mi respuesta a tu primera pregunta es que cuesta mucho, realmente muchísimo trabajo creer que a estas alturas de la película exista álguien que todavía crea que las encuestas deciden el voto. Tanto es así, que yo creo que TODAS las encuestas, incluidas las del CIS, se hacen para tener algo de qué hablar en tertulias y periódicos.
Mi respuesta a tu segunda pregunta es mas fácil: ¡Sí! Hasta tal punto lo creo que hace bastante tiempo, (no recuerdo cuanto), escribí un artículo titulado ¡¡Cuánto nos desprecian!! refiriéndome obviamente, al desprecio que la clase política en su totalidad, y gran parte de la periodística, parece sentir hacia la inteligencia de los ciudadanos
Saludos
a mi esto me viene muy grande,aprendo mucho de vosotros,lo que digo en mi ignorancia que están mas pendientes de gobernar y rápido no valla a se que la situación mejore y el pueblo se calme pensando que esto no era solo España si no a nivel mundial.En mi comunidad autónoma gobierna el partido popular......y yo me pregunto ,en las encuestas estamos encabezando el número de parados, y la varita mágica donde está
Yo no soy tan optimista como Isabel. Por lo que veo a mi alrededor (ni encuestas más o menos cocinadas ni interesados -que no interesantes- debates televisados) hay un enorme hartazago generalizado. Zapatero está muerto, enterrado y olvidado, y Rubalcaba no levanta pasión alguna fuera de los mítines para incondicionales.
De Rajoy ya lo digo en el artículo: la imagen que transmite es de pura pereza. ¿Qué confianza se puede tener en un tipo que no da palo al agua? ¿Cómo va a dirigir la nave un personaje que despierta tan poco entusiasmo -incluso en los mítines para incondicionales-?
Amiga Mercedes -gracias por tu visita y por tu comentario- uno de los problemas de Rajoy es precisamente que cree en varitas mágicas. Y la gente no. Él cree que simplemente con que sus posaderas tomen posesión del sillón de la Moncloa, los problemas de España se solucionarán, los mercados dejarán de agobiarnos y el paro bajará por arte de magia. Por desgracia para él, y para todos, el asunto no es tan simple.
Amigo Rueda: Sí, se siente ese desprecio que la clase política tiene hacia los ciudadanos, por eso la consideramos como un problema en sí misma. Y, como tú, yo también opino que ese desprecio se ha trasladado a la clase periodística, que igualmente se ha polarizado, convirtiéndose en cheerleaders (animadoras) de unos hooligans (fanáticos) incapaces de sentarse un solo minuto a pensar de manera independiente.
Acado de dejarte un pequeño comentario en tu artículo "No solo en Noruega.....
Confío que no te enfades conmigo. Es que no he podido resistir la tentación... pensando en Isabel. No en tí