Cuando os oigo y os leo, lo tengo cada vez más claro. Preferiríais que ETA siguiera matando, porque eso justificaría vuestro odio a los socialistas. Por mi parte, os podéis ir a la mierda junto a esos terroristas derrotados; podéis seguir rumiando vuestro fracaso, aunque ganéis en las urnas... el fracaso de vuestra dignidad y de vuestra vergüenza.

Sí. Cuando os oigo y os leo, me da la sensación de que estáis deseando -¡deseando, como carroñeros!- una víctima nueva. Porque la sangre de ese inocente que todavía no ha sido asesinado, es la sangre que circulará por vuestras venas. ¡Qué curioso...! La misma que alimenta a los cobardes encapuchados.

Preferiríais una nueva víctima con tal de que Zapatero no pase a la Historia como el presidente que acabó con medio siglo de terror. Y para ello vale todo, empezando por la mentira y la insidia.

Sin embargo, vuestra actitud miserable ha ayudado a que, finalmente, yo decida mi voto. Y, está bien claro, no será el vuestro.