El viernes 13 -ayer-, la prensa se despertaba con titulares esperanzadores: "Los mercados avalan los ajustes de España", apuntaba La Gaceta.  "Los mercados aplauden los ajustes de Rajoy con una compra masiva de deuda", titulaba El Mundo. El Tesoro español había colocado el día anterior 10.000 millones de euros a un bajo interés. Una noticia ciertamente esperanzadora que debía alegrarnos a todos los ciudadanos.

Algunos medios se mostraban exultantes:

Parecía que el milagro se había producido. El milagro Rajoy.

Pero unas pocas horas después -así son los tiempos en este siglo XXI-, la agencia Standar & Poor's degrada la deuda de nueve países, entre ellos España, a la que baja dos escalones: desde 'AA-' hasta 'A'.

A las agencias de calificación no parecen impresionarles los ajustes de Rajoy, y recordemos que si hasta noviembre se les daba total credibilidad por parte de los actuales gobernantes no sé por qué a partir de ahora se la vamos a negar.

Pero lo que está claro es que el negocio de la crisis le está saliendo redondo a la banca: Recibe préstamos del BCE al 1% y compra deuda española al 3,5%, mientras permanece cerrado el grifo de los créditos.

Así son y así están los mercados, oiga. Y recuerde:

"El mercado puede permanecer irracional más tiempo del que usted puede permanecer solvente"
John Maynard Keynes